CAUDILLAS CAMPEON INTERZONAS
DE LA TEMPORADA DE OTOÑO 2003
Cuautla, Mor. 08/02/04.
Aunque realizado hasta principios del 2004, el juego definitivo por el título Interzonas de Otoño, se desarrolló el 7 de febrero a las 13 horas ante más de dos mil personas en el estadio "Isidro Gil" de Cuautla, Mor.
El juego terminó en tiempo regular empatado a dos anotaciones por bando entre el equipo local, tricampeón de la Zona Centro y el Club Tuxtepec Oaxaca, flamante campéon de la Zona Golfo. El juego tuvo que definirse en tiros penales después de que el equipo visitante anotara en el minuto 90 del tiempo regular, su segundo gol de la tarde.
Apoyadas por su público, pero visiblemente desencanchadas debido a los ya poco más de dos meses sin actividad, las Caudillas lograron superar en la cancha a un equipo tuxtepecano de ferrea defensiva y es que la mayor parte del encuentro se jugó del lado de las visitantes ante el asedio continuo de las Caudillas.
Las morelenses iniciaron anotando y con la mínima ventaja se fuerona al descanso de medio tiempo. Pero el regreso del Tuxtepec se dio apenas en los primeros minutos del complementario y no fue sino hasta el minuto 30 del segundo tiempo que las de casa lograron irse arriba nuevamente, sólo para ver como se les iba el triunfo de las manos, a punto de terminar el tiempo regular del encuentro. Drámatico resultó ser el silbatazo del árbitro central apenas unos segundos después de que las Caudillas rodaran el balón en el manchón de media cancha, derivado del gol de Oaxaca.
Arriba.- Imágenes de la premiación, una vez terminado el encuentro Interzonas de la temporada de Otoño 2003, entre las Caudillas de Morelos (uniforme blanco), tricampeonas de la zona Centro y el Tuxtepec de Oaxaca (uniforme morado), campeonas de la Zona Golfo.
Abajo.- Imágenes de los últimos momentos del encuentro, incluyendo la segunda anotación de Tuxtepec, la relajación de las jugadoras de Oaxaca, previo a los tiros penales y la tensión reflejada en el rostro de las Caudillas, así como la desilución de las visitantes al observar como caía la última y definitiva anotación de las morelenses.